¿Cómo afronta su nueva etapa como directora de la EINA?
La verdad es que no ha sido una decisión fácil. Llevo siete años en la gestión, lo que me ha dado la oportunidad de conocer mejor la Escuela y sabía lo que suponía asumir la dirección. Hemos convivido con José Antonio Yagüe (anterior director) todos estos años y sabemos los buenos, los malos momentos, los regulares. Pero me animaron miembros del equipo de dirección, del profesorado, personal de la EINA. Al final, un poco entre unos y otros me fueron convenciendo. Lo planteé en mi casa también, porque es importante contar con el apoyo de la familia.
Lo asumo con mucha ilusión. Yo la Escuela la he vivido desde que llegué, en cuanto acabé la carrera, ya vine e hice la tesis aquí, donde he desarrollado mi carrera docente e investigadora.
¿Qué retos tiene por delante?
Quiero hacer muchas cosas. No sé si podremos con todo pero tenemos muchas ganas e ilusión.Lo primero de todo para mí, lo más importante, son las personas que formamos la EINA. Ese es mi eje principal, reconocer el trabajo que hacen y facilitar todo lo que esté en mi mano.
Crear esa vida de campus, vida universitaria, y dar el toque internacional en las aulas. Aparte de mejorar las instalaciones, que haya espacios donde podamos hacer innovación metodológica docente. Nuevos planes de estudios, en másteres hay que hacer un esfuerzo por actualizarlos, porque ves lo que hay por Europa y queda margen de mejora. Somos muy tradicionales y hay que ir a temas más actuales. Hay que trabajar también en titulaciones dobles o conjuntas con universidades extranjeras.
Me gustaría fomentar actividades deportivas. A corto plazo queremos hacer una jornada de deportistas, porque tenemos deportistas de alto nivel en nuestras aulas. Con reconocimientos, medallas a nivel nacional, mundial. Y no los conocemos.
Por supuesto, estrechar relaciones con todos los que formamos el campus, con todos los institutos de investigación y centros.
¿Qué fue lo que al final le decidió a dedicarse a la investigación? Y, sobre todo, a la vía concreta de la mecánica de fluidos.
Como dije en mi discurso de toma de posesión, llegué aquí por casualidad. Cuando acabé la carrera no lo tenía claro, me había centrado mucho en la física nuclear, nada que ver. Un amigo me dijo que había salido una beca de investigación en mecánica de fluidos. El proyecto me hizo mucha ilusión, porque era un giro completo a todo lo que había hecho hasta entonces, orientado a la investigación básica. Aquí lo que me proponían era totalmente aplicado y a temas de hidráulica. Así que decidí probar. Siempre, los retos me han atraído.
Me concedieron una FPI asociada a un proyecto de investigación para hacer modelos numéricos de flujo de superficie libre. Y en eso consistió mi tesis. Fue la primera vez que desarrollamos un modelo bidimensional de simulación del comportamiento del agua en ríos. Ves la transferencia directa, ves cómo la sociedad puede beneficiarse de lo que estás haciendo y, para mí, eso es súper importante.
¿Qué líneas diría que son las más relevantes o cuáles destacaría de lo que está haciendo?
De lo que hemos hecho hasta ahora, yo creo que todo el tema de inundaciones ha sido lo más relevante y la transferencia a la Confederación Hidrográfica del Ebro, donde ellos ahora mismo, en cuanto reciben un aviso climatológico de que se espera una precipitación importante, ponen en marcha nuestro modelo numérico y obtienen información para elaborar sus previsiones, enviar alertas y proteger a la población.
Cuando empecé con esta investigación pensaba, ojalá algún día vea en las noticias que, al igual que dan la predicción del tiempo, nos dan la predicción de inundación. Para mí, eso era lo máximo. Ahora ya en algunos medios, cuando se esperan precipitaciones fuertes, empiezas a ver cómo informan de los caudales que circulan por los ríos y de cuándo se espera que llegue el pico de la crecida.
Pero claro, hemos avanzado mucho en conseguir que estos modelos sean suficientemente rápidos para poder ejecutarse prácticamente en tiempo real. Ahora, no se está avanzando en este tema tan rápido como en estos últimos años. A lo mejor con los ordenadores cuánticos volveremos otra vez a tener la oportunidad de mejorar la rapidez de cálculo para todavía acercarnos más al tiempo real.
“La cuenca del Ebro está monitorizada y creo que pocas cuencas en el mundo tienen las herramientas que tiene la Confederación”
¿En qué están avanzando?
Por un lado, estoy codirigiendo una tesis doctoral dentro de una red europea centrada en modelos de calidad de agua. También hemos conseguido una beca FPU para un estudiante y vamos a trabajar en el desarrollo de modelos de predicción de aludes de nieve. Es un tema que llevaba años queriendo empezar y nunca veía el momento. Creo que es el momento de afrontarlo y de avanzar con ese tema.
En mi grupo, al final, siempre tendemos a trabajar en los riesgos catastróficos, la erupción de lava en La Palma, los incendios o la dana de Valencia, con todo ese arrastre de material que discurre con una fuerza tremenda. En lo que estamos trabajando, precisamente ahora, es lo que está ocurriendo a nivel local, nacional e internacional. Y podemos aportar algo.
Su grupo de hidráulica computacional es un grupo de referencia internacional.
Sí. Nosotros empezamos con un grupo muy pequeñito, dos o tres personas, que se ha ido ampliando hasta convertirse en un grupo grande de investigación. Yo cuando empecé, se nos reconocía muchísimo a nivel internacional. Allí donde iba, congresos, estancias, tenía las puertas abiertas. Estábamos como en el top a nivel internacional, pero aquí no nos conocía nadie. Teníamos que pelear siempre porque nos decían, es que lo que hacéis ni es matemática, ni física, ni es ingeniería, ni es mecánica de fluidos. Los principios fueron muy difíciles. Nos costó encontrar nuestro espacio.
Ahora mismo, a nivel nacional, incluso internacional, la cuenca del Ebro está monitorizada de una manera y cuenta con unos modelos tan potentes que creo que pocas cuencas en el mundo tienen las herramientas que tiene la Confederación. A nivel internacional, la ponen como ejemplo.
¿Qué es lo que más disfruta de su profesión?
La docencia me encanta, me encanta poder empezar con los estudiantes, que al principio no saben nada de mecánica de fluidos, proponerles retos y resolver problemas reales. Ese aprendizaje a lo largo del curso, y que cuando acaban, ya puedes mantener una conversación con ellos, que han adquirido herramientas técnicas y que saben resolver problemas, que te aportan ideas, incluso te proponen cosas para TFG… Para mí eso es una satisfacción plena.
De la parte de investigación, pues un poco lo mismo, ver cómo evoluciona cuando llegas al punto de poder transferir o divulgar, esa parte también es muy satisfactoria. El trabajo después de unos cuantos años, cuando ya ves el resultado final y que lo puedes transferir a una empresa, a una institución pública. Poder devolver a la sociedad una parte de todo lo que ha invertido en mis estudios, en mis proyectos de investigación, en mis doctorandos, todo lo que me ha aportado.
¿Qué le diría a quien esté pensando si dedicarse a la investigación?
Yo les animaría. Claro, siempre tienes que estar muy motivado, por supuesto. Esto no es un trabajo, siempre lo digo. Esto lo tienes que hacer por motivación, porque realmente creas que puedes aportar algo, que tu investigación puede tener una aplicación práctica, o que puedes ayudar a resolver algún problema. También que sean muy constantes, muy perseverantes, que no tiren la toalla, que es una carrera de fondo y que no se desanimen por el camino.
DE CERCA
Qué estudió: Ciencias Físicas.
Un sueño por cumplir: Me encantaría ver la EINA como campus conectado totalmente con la ciudad, con servicios, lleno de gente internacional y proyectos ilusionantes, empresas que estén aquí trabajando con nosotros codo con codo.
Cuáles son sus aficiones: me gusta mucho leer y la música. Estudié piano y lo toco en mi casa. También viajar, me encanta.
Un libro: En el amor y en la guerra de Ildefonso Falcones
Una película: El piano
Grupo musical o cantante favorito: Pablo López
Un viaje: Noruega
Cómo se definiría: constante, trabajadora y alguien a quien le gusta la aventura de plantearse retos.